Ningún Ministerio, organismo público, autoridad administrativa ni entidad ajena al Colegio Médico Veterinario del Perú puede intervenir, interferir, favorecer, parcializarse o pretender ejercer competencias que corresponden exclusivamente a la propia institución colegial, cuando dichas actuaciones impliquen desconocer o afectar su autonomía institucional, normativa, administrativa y de gobierno, reconocida constitucionalmente a los colegios profesionales.
